PROVAC Costa Rica: Testimonio y Presencia misionera en el Día Nacional de la Juventud (DNJ) 2026
"Tengan valor, yo he vencido al mundo" (Jn 16,33)

Miguel Granados

Una Iglesia joven que sigue respondiendo al llamado de Cristo

Más de diez mil jóvenes provenientes de todas las diócesis de Costa Rica y de otros países de la región respondieron al llamado de la Iglesia para participar en el Día Nacional de la Juventud (DNJ) 2026, celebrado el pasado 11 de julio en el Campo Ferial Expo Pococí, en Guápiles, Diócesis de Limón. Durante esta gran fiesta, la juventud costarricense vivió una intensa jornada de oración, formación, fraternidad y alegría, confirmando que continúa buscando espacios donde encontrarse con Cristo y discernir el proyecto de vida al que Él llama a cada persona.

Como Equipo PROVAC Costa Rica de la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec (SME), tuvimos la oportunidad de participar en la Feria Vocacional del evento, compartiendo con cientos de jóvenes nuestra espiritualidad y carisma misioneros y la propuesta de formación inicial que ofrecemos en Centroamérica y que dará inicio el próximo mes de agosto en Costa Rica.

Una presencia que fortalece nuestra identidad misionera

Aunque nuestro stand no fue ubicado junto a las congregaciones religiosas, sino en un sector destinado a organizaciones sociales y movimientos eclesiales —compartiendo espacio, entre otros, con el Movimiento Laudato Si'—, esta circunstancia terminó convirtiéndose en una valiosa oportunidad para reflexionar sobre nuestra presencia e identidad dentro de la Iglesia costarricense.

Lejos de desanimarnos, comprendimos que aún tenemos el hermoso desafío de seguir dando a conocer a la Sociedad de Misiones Extranjeras como lo que verdaderamente es: una Sociedad de Vida Apostólica al servicio del Evangelio viviendo la misión universal de la Iglesia. Con humildad, perseverancia y cercanía, seguiremos trabajando para que más personas puedan conocer nuestro carisma y lleguen a descubrir la riqueza de la vocación misionera ad gentes.

La ubicación de nuestro espacio, distante de los escenarios principales donde se desarrollaban las actividades masivas y los conciertos, no impidió que numerosos jóvenes llegaran hasta nuestro stand. Por el contrario, la experiencia nos permitió encontrarnos con personas que buscaban con verdadero interés conocer propuestas concretas para discernir su vocación.

Encuentros que siembran vocaciones

Durante la jornada recibimos aproximadamente 120 jóvenes provenientes prácticamente de todas las regiones del país —Guanacaste, Limón, Alajuela, Cartago, Heredia, San José y la Zona Sur—, así como participantes provenientes de Nicaragua y de otros países que también quisieron conocer el trabajo que la SME realiza en Centroamérica.

Las conversaciones sostenidas durante el día nos permitieron constatar que muchos jóvenes continúan preguntándose seriamente por el sentido de su vida y desean descubrir el camino al que Dios los llama. Algunos manifestaron un interés especial por nuestro proceso de formación inicial, mientras que 20 jóvenes decidieron inscribirse para recibir mensualmente información y noticias de la SME, dando así un primer paso para continuar su proceso de discernimiento vocacional.

Además de compartir material informativo mediante nuestros brochures, quienes completaron el formulario recibieron como recuerdo unas pulseras y llaveros conmemorativos con el logo de la SME, pequeños signos que facilitaron el diálogo y permitieron que muchos jóvenes se acercaran con confianza a conocer nuestra misión.

Más allá de las cifras, esta experiencia dejó una profunda convicción: la juventud costarricense sigue respondiendo al llamado de Cristo. En medio de una sociedad marcada por múltiples desafíos, encontramos jóvenes que desean construir un proyecto de vida inspirado en el Evangelio y abierto al servicio de los demás. Con esperanza oramos para que algunos de esos corazones generosos puedan descubrir también la belleza de la vocación misionera y, si Dios lo quiere, lleguen a formar parte de nuestra familia misionera.

Gratitud por un esfuerzo compartido

Finalmente, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que hicieron posible esta participación.

De manera especial agradecemos a Jorge Ortega ("Koki"), quien durante varios meses realizó las gestiones necesarias con el comité organizador del DNJ para obtener el espacio de nuestro stand y, además, diseñó y confeccionó los llaveros conmemorativos entregados durante la actividad.

Nuestro reconocimiento también para Angie Fernández, por el diseño de los stickers que despertaron el interés de muchos jóvenes; a Kylie Ortega, por la elaboración del marco fotográfico utilizado por numerosos participantes; a José Ignacio Badilla, por gestionar el transporte del equipo y conducir el microbús durante el viaje de ida y regreso; a Enrique Pérez y Leonor Carranza, por colaborar con el hospedaje de nuestra compañera Luningning Alvarado, quien nos acompañó desde Honduras compartiendo su testimonio misionero y aportando las pulseras entregadas en el stand; y a José ("Chepito") Morales, por su servicio durante toda la jornada.

Seguimos sembrando con esperanza

A cada integrante del Equipo PROVAC Costa Rica, gracias por su entrega, organización y espíritu misionero. Sin el compromiso de cada uno de ustedes no habría sido posible estar presentes en uno de los acontecimientos juveniles más importantes de la Iglesia costarricense.

Seguimos caminando con esperanza, convencidos de que la misión comienza allí donde un joven se atreve a preguntarle a Dios qué quiere hacer con su vida.

"Cada conversación, cada sonrisa y cada joven que se acercó a nuestro stand fue una semilla sembrada. El tiempo dirá cuántas de ellas germinarán, pero nosotros seguiremos sembrando con la certeza de que es Dios quien hace crecer la vocación."