Kenya | Pour la vie des peuples

Dios escucha como Masai

   

 


Erlin Pérez completó su segundo año de teología en Nairobi (Kenya).

 

Natural de El Salvador, es seminarista con la SME. 

 

Dios escucha como Masai. Es lo que pude descubrir en unas cuantas visitas a las comunidades rurales, y también unos de mis compañeros me hacían la misma referencia de cómo los Masai hablan y escuchan.

Se preguntarán ¿quién es un Masai?

Bueno, les cuento que en nuestra Parroquia en Namanga (en la frontera de Kenia con Tanzania) hay muchas tribus, pero una de las tribus en la zona es la tribu Masai. La tribu Masai es  una tribu nómada, que se caracteriza en el cuidado de las vacas y las cabras.

Los Masai son una tribu de pastores, donde el desarrollo de su comunidad depende del cuidado de los animales. Y cuando la temporada de sequía llega o cuando no llueve mucho, ellos se movilizan para buscar mejores pastos y agua para los animales que pastorean.

Esta actitud la podemos encontrar desde los tiempos antiguos. Incluso en la Biblia, en el Salmo 23(22), se compara a Dios como El Pastor: “El señor es mi pastor, nada me falta. En verdes pastos el me hace reposar, a las aguas de descanso me conduce y reconforta mi alma”

            


Bueno, yo no hablo Masai, solo unas palabras como para saludar. Nada más.

Lo que he descubierto es su manera de escuchar. Me impresiona mucho cuando ellos conversan. Yo puedo ver que, mientras uno de ellos está hablando, todos escuchan con atención y no abrirán su boca hasta que el otro haya terminado de decir lo que quería. En su conversación, cuando uno habla el otro escucha.

Es todo lo contrario de nosotros verdad? Nosotros no dejamos que la otra persona termine de hablar cuando ya estamos hablando. Hablamos al mismo tiempo. Al final no nos entendemos. Pienso que somos más como máquinas que tenemos la respuesta inmediata a todas las cosas, que no disfrutamos el placer de escuchar y de ser escuchado.

Qué bien se siente cuando percibes que una persona está completamente escuchándote sin hacerte ninguna pregunta, sin juzgarte ni interrumpirte. ¿Han experimentado eso?

Si la respuesta es no, los invito a intentar escuchar a alguien completamente y después experimentar ser escuchado.

Unas de mis experiencias con Dios ha sido esa. Dios ha escuchado de mí tantas oraciones de agradecimiento, de alabanzas, de súplica e incluso de oraciones de enojo. Dios ha escuchado como un Masai sin interrupciones, si cansancio, sin juzgar, sin hacer nada más que escuchar; pero luego también llega el momento que yo me tengo que poner en actitud de escucha con Dios, para saber qué es lo que Dios quiere decirme.

Durante todos estos años, he tenido que aprender a escuchar e interpretar sus signos en mi vida, así como los Masai escuchan e interpretan las señales en la naturaleza. A veces siento que Dios es exigente conmigo, pero ahora he descubierto que lo que él quiere, esta vez, es que aprenda a escuchar como Masai. Y esto será mucho mejor.

Él quiere de mí que escuche porque él me está preparando para ser uno de sus pastores y los pastores son aquellos que escuchan. Pienso que uno de los papeles más importantes de todo sacerdote en su ministerio es escuchar. Escuchar a su pueblo, el pueblo que Dios le ha encomendado pastorear, y permitir también que Dios hable a través de él. Pero ¿cómo el sacerdote trasmitirá la Palabra de Dios si no la escucha él también? El sacerdote y nosotros, que nos preparamos para ser sacerdotes, tenemos que escuchar lo que Dios nos dice y lo que el pueblo nos dice para ofrecerlo como fuente de nuestra oración a Dios y al Pueblo.

"Dios Padre, tú que mandantes a tu Hijo para ser testigo de tu palabra y para ser modelo de pastor y modelo de escucha mutua, contigo y con tu pueblo, enséñanos a escuchar. Enséñanos a ser un Masai, un pastor, un pueblo que escucha y así poder extender tu reino de Paz, Amor y Justicia."

                          


Erlin Pérez
.


Kenia, África del Este.


erlin.perez@gmail.com

http://www.smelaval.org