
Teodoro Baquedano, de 40 años, contador público, de origen hondureño,
ha sido ordenado sacerdote de la Sociedad de Misiones Extranjeras
el 29 de junio de 2011, en su parroquia natal de Pespire, Honduras,
después de lo cual se irá a trabajar a Brasil.
Segundo de una familia de siete hijos, he nacido en Pespire, Honduras, en diciembre de 1970.
En mi juventud, además de tocar la guitarra, he podido conocer en Pespire, la labor de los sacerdotes de las Misiones Extranjeras, en particular, de tres de ellos.
A los 18 años, hice mis dos años y medio de servicio militar obligatorio. Era para mí una forma de ayudar a mi familia.(1989-1993)
Luego, trabajé como vendedor exportador de queso y mantequilla de Honduras a El Salvador.
De 1989 a 1995, yo estaba más bien lejos de la Iglesia. Es a los 25 años que se viene aclarando mi camino a la vocación.
Habiéndome ido a trabajar una semana adonde El Arca de Jean Vanier, en Choluteca, me quedé tres años y medio (1998-2000)! Conocí a Jean Vanier. Aprendí allí a servir a los pobres, a convertirme a ellos. Descubrí la fragilidad humana.
Luego, realizé estudios que me permitieron graduarme como contador público. Pero esto no me llenaba.
Fue en el año 2000 que participé con los catequistas del grupo Ad Gentes* de Honduras a una misión que me permitiera ir adonde la gente en los pueblos de la campiña. Allá fue donde descubriera mi amor por la misión hacia el exterior.
Después del entrenamiento en el CFAM - Centro de Formación y Animación Misionera, fui enviado a Brasil como misionero laico. (2001)
Luego completé dos años de estudio de la filosofía (2003).
En 2006, volví a casa, a Pespire, pero por poco tiempo. Salí de inmediato en junio de 2006 para Canadá (Montreal y Toronto) para estudiar inglés para mis futuros estudios de teología.
Tomé, en Montreal, la formación de tres meses en CIFM - Centro Internacional de Formación Misionera. Además, viví en la Casa Central de la Sociedad de Misiones Extranjeras, en Pont-Viau, descubriendo allí la gama de misioneros de dicha Sociedad. Mi pertenencia a la Sociedad de Misiones Extranjeras, el testimonio de los padres, me confirmaron en mi vocación.
A partir de 2007, realicé cuatro años de estudios teológicos en Kenia. Tuve la oportunidad de conocer gente de todos los continentes quienes enriquecieron mi vocación.
"Vale la pena gastarse por los demás. "
Después de doce años de preparación, seré ordenado a los 40 años, sacerdote de la Sociedad de Misiones Extranjeras, el 29 de Junio, en Honduras. Regresaré luego a trabajar en Brasil. ■
* http://cfamcemac.weebly.com/