![]() | directorde la Comisión Nacional de la Pastoralde Trabajadores y Temporeros |
Padre Eduardo Morin p.m.e.
En su homilía, el Obispo, Monseñor Gaspar Quintana cmf., refiriéndose al evangelio, dijo que un cristiano siempre debe pedir al Señor el don de la fe, y cuidar este regalo a través del encuentro con Cristo, en su Palabra, y en los sacramentos, especialmente la eucaristía. “La fe es aceptar a Cristo en la vida de cada uno”, dijo don Gaspar, agregando que sólo así se podría llegar a ser un verdadero discípulo misionero, que construye el reino de Dios en medio de la cotidianeidad de la vida. También destacó la importancia de la presencia y del acompañamiento que hace la Iglesia en los distintos ambientes, “especialmente entre los temporeros, que cada año llegan a nuestra región en busca de mejores oportunidades de trabajo”, señaló.

El P. Eduardo Morín fue invitado por el Obispo a dirigirse a la asamblea. En sus palabras, el P. Morín compartió parte de su experiencia, que comenzó en 1991 con la primera misión de los temporeros.

Hubo hermosos signos en la celebración, como la bendición de las manos, de las herramientas de trabajo y de las cruces que identifican a los misioneros, y que cada uno recibió de manos del P. Morín.

Durante estas dos semanas, grupos de misioneros trabajarán en predios del valle de Copiapó para compartir la vida de los trabajadores de la uva, acompañarlos y entregarles la Buena Nueva de Jesús. Un grupo también misionará en los paraderos donde cada mañana los temporeros esperan el transporte a los predios.

Fuente: Comunicaciones Copiapó
Copiapó, 03/10/2010