![]() | Juan Longino Lemus AlvizuresMisionero Laico de la SME |
“El avión aterriza en pocas horas, pero a mí me ha tomado más tiempo el aterrizaje a una nueva realidad”
Los primeros meses de misión en Chile han sido para mí de mucha bendición de muchos aprendizajes: a la cultura, a la historia de la realidad religiosa, cultural y social. Tiempo de meditación, de mucha oración y de docilidad a la nueva experiencia.
Esta inserción significa el tener que ir aterrizando en esta realidad. El avión aterriza en unas pocas horas pero a mí me ha tomado mas tiempo para ir aterrizando y dejando muchas cosas de lado. En este tiempo además he acompañado en la animación misionera en algunas universidades de Chile, lo que me ha ayudado conocer un poco la realidad y sentir cada vez más la necesidad de un compromiso serio con la juventud.
He conocido también algunas parroquias del campo, donde yo me siento muy bien con las personas, donde he podido ver el rostro de Dios en esta gente que sufre y que lleva acabo el duro trabajo bajo el sol y el frío. Pude ver lo que han sufrido con el reciente terremoto. El campo además es un lugar para escuchar a Dios, porque yo he vivido siempre en el campo y puedo decir que en este tiempo no he estado solo. El Señor que me llamó esta siempre conmigo y estará en todas las experiencias que vivo y de la cual le estoy muy agradecido.
Además en esta experiencia he contado con la ayuda y todo el apoyo de mi nueva familia, que es el PGM (Pequeño Grupo Misionero) de Chile. Han sido de mucha bendición para mí, además cuento, con la ayuda y las oraciones de mi familia, mi parroquia y la Diócesis de Santa Rosa en Guatemala. Puedo decir además que el Señor es fiel en su Palabra cuando dice: “El que deje familia, casa, padres, hermanos y campos, recibirá cien veces más…” esto lo experimento cada día: el Señor es fiel.
Juan Longino Lemus Alvizures
Misionero Laico de la SME