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Mensaje de la XII e Asamblea General de la Sociedad de Misiones Extranjeras 

Para dibujar el futuro de la Sociedad de Misiones Extranjeras al servicio del Evangelio, continuemos juntos a acoger y servir en la esperanza. He aquí la invitación, a la confianza y a la audacia, que nosotros lanzamos a toda nuestra familia misionera al término de esta XII e Asamblea General. 

Esta invitación a la confianza, es una llamada a dejarnos conducir por el soplo del Espíritu, en todas partes donde los seres humanos buscan "el camino, la verdad y la vida" (Jn 14, 6). Es una llamada a acoger al Cristo vivo, en nuestros hermanos y hermanas de toda condición, cultura y religión, sobre todo en los más pequeños y excluidos (véase Mt 25, 40).  Reconocemos en ellos el rostro de Cristo, rostro humano de Dios y rostro divino de todo ser humano. He aquí la Buena Noticia que acogemos con alegría. 

Esta invitación a la audacia, renueva nuestro envío misionero al servicio de los pueblos e Iglesias que nos reciben. Nuestro servicio, tan pequeño y limitado frente a las inmensas necesidades del mundo actual, es portador de esperanza cuando damos testimonio de una familia misionera, que vive la comunión de culturas, generaciones, géneros, estados de vida y ministerios. He aquí el servicio que queremos prestar con valor y realismo por la vida de los pueblos del mundo. 

En una familia misionera como la nuestra, es bueno encontrarse para hablar y escucharse.  Más aún, para escuchar el Espíritu de Cristo que nos empuja sobre los nuevos caminos del Evangelio. De Asia a la América Latina pasando por África y Canadá, se convocó a representantes de todos los grupos a esta Asamblea General. Los miembros de derecho estaban felices de acoger diez invitados; inicialmente el tiempo fue consagrado a compartir  información y a los intercambios de opinión. Damos gracias por este encuentro, por la riqueza de las experiencias compartidas y por la amistad de todos aquellos y aquellas que nos expresaron su solidaridad con motivo de este acontecimiento. 

Las obras de la misión

Esta XII e Asamblea General se preparó en cada grupo local, luego en asambleas regionales, por medio de intercambios sobre las obras de la misión. La puesta en común de esta vida misionera con múltiples facetas, inspiró la elección de las cuestiones priorizadas para nuestra reflexión en la asamblea y el discernimiento de las orientaciones para dibujar el futuro. 

Una cuestión importante trataba la animación misionera como servicio del Evangelio en las Iglesias locales de Canadá y de otros lugares. En efecto, desde la apertura internacional de nuestra familia misionera, ésta acoge miembros y asociados provenientes no sólo de Canadá, sino también de Asia, Europa, África y América Latina. Todos están invitados a contribuir al crecimiento del compromiso misionero de su Iglesia local.  Nuevas formas de colaboración entre nosotros permitirán ampliar el círculo de amigos de la Sociedad y compartir el dinamismo de los proyectos de los unos y los otros. 

La formación inicial atrajo de nuevo nuestra atención. Es durante la formación inicial de los misioneros, futuros sacerdotes o asociados laicos, que se colocan las piedras de base de nuestro servicio del Evangelio. Teniendo en cuenta la diversidad de las personas y de su camino vocacional como así también la complejidad de los desafíos de la misión, es útil revisar regularmente las etapas de la formación, el papel de nuestros distintos centros de formación, así como los períodos de práctica misionera ofrecidos a los candidatos. 

El planteamiento de la formación permanente nos invita a reconocer el valor de todas las etapas de la vida misionera. Ésta nos conduce a vivir pasos que solicitan confianza y audacia, ya sea durante los primeros años de inserción en un nuevo medio de vida, en el momento de responder a nuevas llamadas, al final de un largo compromiso, sobre todo si eso implica una vuelta definitiva a nuestro país de origen. Somos misioneros de por  vida, sí, pero de distintas maneras, según nuestras edades, ministerios y estados de vida. Para acoger y servir esta vocación común, también buscamos las mejores maneras de apoyar el compromiso misionero a largo plazo de los laicos asociados.

La organización y la animación de nuestros grupos, tanto a nivel local como regional, fue también una preocupación de esta Asamblea. El planteamiento de regionalización se continuará beneficiando lo más posible de la experiencia y los talentos de todos, miembros y asociados especialmente en las obras de animación y formación misionera.  Para promover la concertación, se convocará a los Superiores regionales y a los responsables de los Pequeños Grupos Misioneros a una reunión anual del Consejo de coordinación. 

¡En marcha!

En un segundo momento de esta Asamblea, de carácter más jurídico, traducimos a decisiones concretas, las orientaciones que tomaban forma al compás de nuestro trabajo de discernimiento para dibujar el futuro de la Sociedad. También procedimos a la elección del Superior General y, por primera vez, de tres asistentes en vez de cuatro.  En diálogo con las regiones, el Consejo central asumirá sus responsabilidades permaneciendo a la escucha del Espíritu, quien lo guiará en este servicio durante los próximos cinco años. 

Al invitar a la confianza y a la audacia, esta XII e Asamblea General quiere desplegar las velas para que el soplo del Espíritu, empuje nuestra barca hacia el horizonte en comunión con toda la Iglesia misionera. Según las palabras de una oración que acompañó nuestro encuentro, que "la mirada contemplativa de María, el impulso creativo de los Apóstoles y la esperanza audaz de nuestros antecesores" nos sean dados, para acoger a todos y servir en la esperanza.  ¡En marcha!

Laval, 9 de mayo de 2008

Los miembros de la XII e Asamblea general:

Guy Charbonneau, Martin Laliberté, Bertrand Roy, Gilles Dubé, Roland Laneuville, Jean Gaboury, Jean- Yves Isabel, Charles-Aimé Bolduc, Jacques Gauthier, Guy Labonté, Florent Vincent, Marc Michaud, Gilles Poirier, Lévis Veillette, Pierre Samson, Jacques Doyon, André Dionne y Denis Carrier. 

Gracias nuestros a invitados:

Gervais Turgeon, Guy Lamoureux, Frida Erazo, Sofía Díez, Ever Amador, Ana Saldaña, Beatriz Medina, Marie- Laure Joly, Christian Busset y Charlemagne Ouellet.